19 de mayo de 2014

¿Sabes de que es tiempo...?

Es época de perder la noción del tiempo, de pasártelo tan bien todos los días que no importe si es lunes o sábado, de dejar el reloj en la mesilla de noche y que marque las horas, sí, pero no para ti. No es necesario hacer grandes planes, simplemente debes saber que nadie más que tú marcará el principio y el final de cada cosa, algo que el resto del año es imposible hacer, porque hay un rígido horario que no podemos ignorar. El hecho de que estos meses anochezca más tarde significa que tenemos más minutos al día para, por ejemplo, bailar o reír. Son menos horas para soñar y más para hacer realidad aquello con lo que soñamos en invierno…

Es tiempo de disfrutar de quien tienes enfrente, olvídate del teléfono móvil por un rato y déjate llevar por la conversación que puedes tener cara a cara con quien, quizás, hace tiempo que no ves. Valora que verás su aspecto real, no el de una foto que va unida a su número de teléfono y aparece en un recuadrito pequeño. No habrá malinterpretaciones que valgan, cada palabra significará exactamente lo que quien la pronuncia quiere decir, las frases irán acompañadas de gestos que apreciarás claramente en la cara del otro. Puede ser más o menos guapo de lo que ves habitualmente, tener mejores o peores pelos, una sonrisa más o menos expresiva… ¡¡Pero es de carne y hueso!! Y, créeme, eso no hay foto que pueda igualarlo.

Es el momento de plantearte nuevos e ilusionantes proyectos, esos a los que, por falta de tiempo en invierno, no les puedes dedicar toda la atención que te gustaría. Ten expectativas altas, ya habrá tiempo de bajarlas si fuera necesario y así, llegues donde llegues, no habrá nada que te coja por sorpresa. Sé discreto, pero aprende a compartir tus alegrías con quien sabes que las hará suyas, es bueno tener compañeros de viaje que te hagan el camino más ameno, que disfruten de tus triunfos y te ayuden a superar los fracasos. Recuerda aquello de “se hace camino al andar”, de lo que tienes en mente no hay nada hecho, sólo faltas tú para tranformarlo en realidad.

Es la ocasión para coger fuerzas, dicen que tomar el sol ayuda a fortalecer los huesos, pues como eso, todo. El descanso que le damos a nuestra mente durante estas semanas nos ayudará a retomar la rutina con más fuerza, con más ganas, nos gustará volver a casa y comprobar que todo a nuestro alrededor sigue igual, todo menos nosotros. Porque dejamos atrás el cansancio, los agobios y el mal humor, volveremos con otro tono, en nuestra piel y, cómo no, en nuestro estado de ánimo. Olvida esa ridiculez de “depresión post-vacacional” e invierte su significado, siéntete satisfecho por haber podido disfrutar de unos días inolvidables, y ten la seguridad de que te quedan muchos por vivir, incluso con el abrigo puesto.

Pero, de momento, ponte el traje de baño, lee tu libro favorito en una butaca, clava la sombrilla en la arena, nada hasta la boya y disfruta de esos atardeceres que sólo te da un marco tan espectacular como es la playa. ¿Te parece algo cotidiano en verano? Lo extrañarás cuando llegue el invierno y no hay nada como tener la certeza de que vamos a echar de menos algo mientras lo estamos viviendo.

22 de abril de 2014

No te enamores de...

"...No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe... No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, JAMAS se regresa..."

31 de enero de 2014

Dime


-Dime, ¿qué es ser fuerte?

-Ser fuerte es tener el valor suficiente para poder enfrentarte a lo que te aterra, y digo bien...no a los simples miedo, sino a lo que te puede llegar a paralizar frente al tiempo que corre velozmente. Ser fuerte es ser optimista y tener la decisión y confianza necesaria tanto de ese miedo o preocupación la decisión y el momento más maravilloso que has podido vivir. Ser fuerte es la sensación de haberte superado a ti mismo, de sentir que nada puede pararte y que todo lo que hagas en tu futuro irá destinado a tus sueños. Si no eres fuerte, nunca podrás cumplir esos sueños de los que la misma persona deriva y para lo que siente que ha nacido.

-Hablas mucho de futuro, ¿qué pasa con el presente? Y, por otra parte, ¿no es eso ser iluso?

19 de diciembre de 2013

Subjetividad

Tantas cosas aparentes y ninguna, y es que hay muchas formas de mirar el mundo, aun en una misma persona. Y hay muchas personas en el mundo, y todos ven, a su manera.
He pensado en la fugacidad de la vida, de que hoy estamos aquí, y mañana no se sabe dónde, aunque las comodidades de la vida actual en esta parte del mundo arranque esa idea fatalista de nuestra mente ingenua, que se cree poseedora de vanas nimiedades… En fin, que perdiéndome en las palabras, como de costumbre hago, he llegado a la siguiente conclusión: ¿fugaces? Estrellas. Y es que todo el mundo sabe que cuando uno ve una estrella fugaz, se pide un deseo que ya no recuerdo si se cumple, pero pongamos que sí. Entonces si nuestra vida es fugaz y brillamos un poco, somos estrellas fugaces, por lo que podemos pedirnos un deseo. Ahí está la clave de tanto lío en el que alguno que otro ya se ha perdido. La clave, la llave de no sé qué (pero de algo bueno) es encontrar a esa persona, esa estrella fugaz a la que pedir un deseo, esa persona que brille en nuestro pensamiento; hablo de un familiar muy querido, un amigo, nuestra pareja… Y yo ya sé que siempre pediría tener un deseo más, para que siguiera ahí conmigo para poder dármelo, y así pedirle que estuviera conmigo toda la vida.

Cosas aparentes, o reales, pero yo veo eso cuando miro fuera de mí, que quiero que estén conmigo toda la vida, las personas que valen la pena, las personas que valen la alegría, que valen los silencios, que valen los gritos, las canciones, los momentos, los bailes, y los llantos… 

23 de noviembre de 2013

A ti...

A ti que llegaste muerto de miedo y te preguntaste cómo pudiste dejar tantas cosas atrás,
a ti que según dejabas tu primera maleta te preguntaste quién demonios te mandaría a viajar hasta allí, 
a ti que viviste los mejores años de tu vida, 
a ti que hiciste los mejores amigos que podías hacer, 
a ti que no viviste tu primer año universitario sino tu GRAN año en mayúsculas,
a ti que hiciste de tus amigos una nueva familia,
a ti que dudaste de más de una vez si tú y tus amigos tenían más de 5 años,
a ti que pasabas las horas muertas pensando en el mejor plan para liársela a tus amigos,
a ti que no pensaste en poder vivir tanto surrealismo junto en una noche,
a ti que, sin hacer nada, te daban las 5 de la mañana un día sí y otro también,
a ti que inundar las habitaciones de tus amigos o ponerlas patas arriba se convirtió en tu pasatiempos preferido,
a ti que viviste con el miedo de que pusieran el cuarto al revés,
a ti que pensaste que algún morirías de hambre,
a ti que aprendiste que las reservas de comida de tu cuarto eran tu mejor tesoro,
a ti que estuviste enfermo y te preguntaste por qué no estaría mamá,
a ti que no entendiste cómo por primera vez en tu vida no quisiste que el curso se acabara,
a ti que tampoco entiendes cómo ocurrió pero querías que acabaran las vacaciones para poder volver,
a ti que volver a casa se te hacía extraño,
a ti que descubriste que podías vivir tu solito perfectamente,
a ti que descubriste que maduraste más en un par de meses que en toda tu vida,
a ti que aprendiste a convivir 24 horas al día y salir con vida,
a ti que supiste hacer de cuatro paredes los mejores recuerdos,
a ti que no dudarías un segundo en volver a elegirlo todo de nuevo,
a ti que no se te habría ocurrido una forma mejor de vivir estos años,
a ti que me entiendes,
a ti que has vivido en un Colegio Mayor,
pero, sobre todo,
a ti que piensas que si no hubieras estado allí te arrepentirías toda la vida.

14 de noviembre de 2013

la ficción supera la realidad

De ahí que muchas veces queramos fugarnos a un mundo paralelo, ponernos canciones de tiempos mejores, o aquellas cuya letra y melodía nos evoca la ficción que desearíamos. Pero en algún momento tenemos que sacar la cabeza a ese mundo tan hostil al que odiamos, el causante de nuestra más dolorosa frustración… Espérate. ¿Has mirado bien? Sé de sobra que no siempre las cosas nos llevan la razón y menos aún salen como nosotros quieren, pero ahora estoy segura que cuando algo termina, cuando algo falla, cuando esa realidad cambia o ni siquiera se llega a producir, la vida sigue. Siguen ocurriendo cosas, sigue esta locura tan brillante, y aunque no sea instantáneo (ahí entra la habilidad de cada uno de sobreponerse con mayor o menos velocidad) sabremos que esa realidad no era tan imprescindible si es que no se ha quitado su vestimenta de ficción para bajar a nuestras aceras mojadas por la lluvia de otoño, de invierno, de primavera y de verano. Porque resulta que, tras las nubes, siempre está el Sol.

Igual desilusiona que en nuestra imaginación quepan sucesos que no alcanzan la realidad tornándola más dulce, pero personalmente, prefiero la realidad, aunque sea inamovible, porque es precisamente eso lo que me da fuerzas para levantarme cada día pensando en ti, en esta realidad plural: nosotros.


¿Quién dijo miedo?

Está demostrado que el miedo reside en el cerebro, como casi todo lo que ‘tenemos’ en la vida por la que sólo estamos de paso, por eso, mi primera razón para no tener miedo es que la vida es demasiado corta y desafortunadamente a veces dolorosa como para regarla con un miedo cerebral que nace de la inconsciencia de su víctima. Exacto, porque el miedo nace del desconocimiento, bueno, dirían los psiquiatras que también de la exposición a situaciones sobre la que no tenemos un control propio… pero sigue siendo más de lo mismo desconocemos la forma de controlarlo. Y como en esta vida de distracciones virtuales no se puede saber todo, tenemos miedo. Pero hay miedos que podemos evitar, conociendo aquello que nos echa para atrás con una especie de magia negra. La misma magia es el desconocimiento del truco del mago, pero esta magia no es de la que me hace sentir el estómago flotar cuando te veo aparecer por la boca de metro, ni la que respiro cuando noto moverse el tren de camino a mi ciudad, no es la magia que desayuno un seis de enero, ni la que inyecta en sangre mis pupilas cuando te beso con los ojos cerrados… por eso hay que arrancarla, y conocer aquello que nos da miedo. Puedes hacerlo como quieras,  sólo, acompañado, con Campanilla… pero hazlo.

¿Miedo a equivocarnos? No pasa nada, volvemos a intentarlo, de todo se aprende.
¿Miedo a lo que piensen? Yo ya tengo cosas más importantes en las que pensar.
¿Miedo a encontrarse? Más te vale llevarte bien contigo mismo, pues tendrás que aguantarte toda tu vida.
¿Miedo al fracaso? Puedes fallar, pero el único fracaso es morir sin haber vivido, sin haber vencido el miedo a vivir.
¿Miedo a lo desconocido? Sapere aude. Atrévete a saber.
¿Miedo a caer? Aprende a levantarte.