Llamamos sueños a esa serie de imágenes o escenas asociadas a distintas sensaciones y sentimientos que recordamos al despertar, pero ¿exactamente qué son? Nadie lo sabe con certeza. Sin embargo hay muchísimas hipótesis y versiones probables.
Los sueños son esas imágenes caprichosas que mezclan nuestros recuerdos, pero que a la vez alborotan nuestra memoria durante noches y noches, horas tras horas…Los sueños están ahí, cada noche, dentro de nuestra cabeza. Nadie puede verlos excepto tú porque solamente son tuyos. No obstante no puedes controlarlos, dependen de sí mismos, pero son simplemente sueños. En los sueños todo es posible: amar lo odiado en realidad, volar, vivir aquello que nunca has vivido, morir y volver a nacer… Los sueños son hermosos, pero siempre nos hacen alejarnos de la realidad. De los sueños puedes aprender o, por el contrario, olvidarlos…pero lo único que no debes hacer jamás es depender de ellos porque los sueños no respetan la razón ni el sentido, por eso nadie debería entrar en los sueños de otros.
Soñar no es tan fácil como parece, en realidad no lo es, soñar es arriesgarse demasiado a muchas cosas, es fantasear con situaciones que uno quisiera se volvieran realidad. En sueños puedo ser fotógrafa, cantante y actriz. Puedo viajar a Nueva York, Roma y Beijing. Puedo protagonizar mi película favorita, ser la escritora más prestigiosa y la modelo de aquel anuncio de perfume. Puedo bañarte en el mar Caribe, el cantábrico y el mar del norte. Puedo viajar en tren, avión y barco. Puedo tener un novio moreno, rubio o castaño. En definitiva, se puede tener aquella vida que siempre uno ha querido.
Aunque un día llegó el momento en el que creías que la tristeza sería eterna; pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar. Llegó un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más. Llegó un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos. Nunca abandones tus sueños, mientras creas que puedes lograr tus metas inténtalo una y otra vez, que nadie te detenga, cierra tus manos y agarra todos esos sueños y no lo sueltes, ponlo en tu pecho como si fuese una joya valiosa, y guárdala en tú corazón, porque tus sueños sí son valiosos.
Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad.
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